LOS PRINCIPALES SISTEMAS DE CLASIFICACION

Los principales sistemas de clasificación

Si bien en toda época histórica ha habido proyectos y esquemas de tipo clasificatorio para la ordenación de los conocimientos y de los documentos, los orígenes de los sistemas clasificatorios bibliográficos y bibliotecarios modernos pueden remontarse al año 1876 en que se publica la obra de Melvil Dewey, “A classification and subject index for cataloging and arranging the books and pamphlets of a Library” y tras ella aparecerán los cuatro grandes sistemas clasificatorios contemporáneos: la Clasificación de la Library of Congress, la Clasificación Decimal Universal (CDU), la Clasificación de Bliss, y el sistema clasificatorio de Ranganathan.

La Clasificación Decimal de Melvil Dewey (DC)

El sistema clasificatorio ideado y publicado en 1876 por el bibliotecario norteamericano del Amherst College Melvil Dewey [1] [2], está inspirado en los pensamientos y trabajos filosóficos de Auguste Comte y Roger Bacon y parte de tres principios característicos básicos, que serán posteriormente utilizados a su vez como elementos conformadores de la CDU. Estos tres principios son:

  • El principio de organización del conocimiento en disciplinas: esto es, que las distintas partes de la clasificación se ordenan por campos del saber y no por materias, con lo que una materia puede figurar en varios y diferentes lugares del esquema clasificatorio.
  • El principio de organización de la clasificación sobre una base decimal: el conjunto de los conceptos que forman la clasificación se dividen en diez clases principales, que, a su vez, se dividen en diez divisiones, que se subdividen nuevamente en diez secciones y así sucesivamente sin limitación, utilizando cifras arábigas con valor decimal.
  • El principio jerárquico de ordenación y descripción: el principio de jerarquía dentro del sistema clasificatorio se aplica en primer término a su estructura, en la que a partir de las clases principales todos los conceptos son subdivisiones o partes de otro principal, y, en segundo lugar, a las notaciones clasificatorias en las que cada subdivisión debe añadir una cifra más a la materia de la que parta.

La gran innovación del sistema clasificatorio de Dewey consiste en abarcar el conjunto de los conocimientos sobre una división jerárquica constante en base diez, en la que el número de cifras corresponde al nivel de división. En ese esquema, el conjunto de los conocimientos se divide en nueve campos: 1: filosofía, 2: religión, 3: ciencias sociales, 4: idiomas, 5: ciencias exactas, 6: técnicas, 7: arte, 8: literatura, 9: geografía e historia y el número 0 queda reservado para las obras de carácter general.

La clasificación de Dewey ha evolucionado desde sus orígenes como esquema clasificatorio hasta su actual 20ª edición del año 1990, con más de 20.000 entradas, de la que existe una versión abreviada de aproximadamente 6.000, y su estructura consiste en una introducción teórica, siete tablas de números auxiliares (subdivisiones comunes, geográficas, literaturas, lenguas, razas y pueblos y notaciones de personas), las tablas de las notaciones de la clasificación y un índice alfabético de materias que en la edición completa supera las 100.000 entradas.

En la actualidad la clasificación de Dewey es utilizada por el 90% de las bibliotecas norteamericanas y se utiliza en la Biblioteca del Congreso, conjuntamente con su propia clasificación, y asimismo se emplea en los organismos bibliográficos responsables de la bibliografía nacional italiana, la British National Bibliography y las cintas MARC de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Como clasificación bibliotecaria, la de Dewey es enumerativa, práctica y de fácil utilización, su evolución está asegurada por las revisiones correspondientes a sus sucesivas ediciones, que, desde la muerte de Dewey en 1931, son llevadas a cabo por la Lake Placid Education Foundation [fundada en 1922 por Dewey].

La Clasificación de la Biblioteca del Congreso (LCC)

La clasificación de la Biblioteca del Congreso de Washington tiene su origen en un criterio pragmático adoptado en 1900 por Robert Putnam para la ordenación de los fondos de la Biblioteca del Congreso con motivo de su traslado a su nuevo edificio.

Su origen se encuentra en la Expansive Classification de Charles Cutter, sistema alfabético en la que cada letra se expandía por la adición de nuevas letras, adaptado por Hanson y Martel de forma que el medio de expansión de las letras mayúsculas fueran números y constituyeran así un sistema alfanumérico en el que las notaciones pueden constituirse como signatura topográfica para la colocación de los libros.

Las características básicas de la clasificación de la Biblioteca del Congreso son las de su carácter práctico ya que no pretende una organización sistemática de conocimientos sino una organización práctica de obras según su contenido, partiendo de las obras generales a las monografías especializadas.

Siguiendo esos criterios prácticos, los espacios destinados dentro del sistema clasificatorio a las obras de una determinada disciplina están en función del número de obras y no de su importancia intrínseca.

Su estructura está formada por 29 tablas, con aproximadamente 30.000 notaciones, que forman una obra de más de 10.000 páginas. Cada tabla está formada por una introducción histórica y explicativa, sinopsis, tablas, en ocasiones algunas tablas auxiliares, índices y suplementos con las modificaciones y adiciones.

La clasificación carece de índice general, y las notaciones se construyen con una o dos letras mayúsculas y hasta cuatro cifras árabes con valor entero y no decimal.

Como sistema clasificatorio, el de la Biblioteca del Congreso es el más enumerativo de todos ya que fue creado a la medida de un uso y una colección bibliográfica, la del Congreso, determinados, lo que hace que cuente con un amplio vocabulario y una gran fijeza, ya que sobre ella está organizada la colocación de los libros, realizándose las adiciones aparte.

Pese a sus orígenes como un esquema propio de uso interno, la clasificación de la Biblioteca del Congreso, debido a la gran importancia de esta, ha influido exteriormente en otros lugares y así, por ejemplo, su repertorio de encabezamientos de materia ha sido adoptado por la Biblioteca del Centro Pompidou de París y es utilizado como lista de autoridades de materia por la Biblioteca Nacional de Francia.

La Clasificación Bibliográfica de Bliss (BC)

La Bibliographic Classification, es una creación del bibliotecario norteamericano Henry Evelyn Bliss, teórico y autor de obras como “Organization of Knowledege in Libraries” (1929), y creador del sistema de clasificación que lleva su nombre, que fue editado en forma resumida en 1935 y en edición completa, “A Bibliographic Classification”, entre 1940 y 1953, con una segunda edición BC2, publicada sólo parcialmente.

La estructura del sistema clasificatorio se basa en un esquema de ordenación por disciplinas suficientemente flexible como para adaptarse a revisiones parciales según la evolución de los conocimientos. Junto a ello se establece un orden entre las disciplinas de forma que pueda producirse una gradación entre ellas y se subordinen de manera que cada nueva disciplina derive tanto como sea posible de la que la preceda, yendo desde las más simples a las más complejas.

La clasificación comprende cuatro volúmenes, compuestos por una introducción general, una introducción a las ciencias de la naturaleza, una sinopsis breve y una sinopsis general, las tablas A-Z y los índices, con unas 45.000 entradas.

El sistema de notación es alfabético con letras mayúsculas y utiliza números para notaciones de forma y auxiliares, ofreciendo notaciones abreviadas y colocaciones alternativas para materias susceptibles de estar en mas de un lugar, con tres tipos de tablas auxiliares: de carácter general, de tipo histórico y filológico y de carácter especial.

Como sistema clasificatorio el de Bliss es un sistema pedagógico, de gran claridad que aplica a las disciplinas un esquema que las contempla desde los puntos de vista filosófico, teórico, histórico y práctico, (base teórica de cada disciplina, la disciplina en si misma, su historia y sus aplicaciones), sustituyendo la ordenación de tipo jerárquico por una gradación de lo simple a lo complejo en las disciplinas y de lo general a lo particular entre los distintos conceptos de una materia.

La clasificación de Bliss, dado su carácter científico y pedagógico y su adaptabilidad, es utilizada por numerosas bibliotecas universitarias de países anglosajones, y su edición y mantenimiento corren a cargo de la BC Association que edita la publicación periódica “Bliss Classification Bulletin“.

La Clasificación Colonada o Facetada de Ranganathan (CC)

La Colon Classification es una creación de S. R. Ranganathan, matemático y bibliotecario, director de la biblioteca de la Universidad de Delhi, y autor de obras como “Library classification fundamentals and procedure” (1944) y “Elements of library classification” (1953).

El sistema clasificatorio, en el que juega un papel principal el signo : (colon), como elemento de relación, supone una ruptura total con los demás sistemas de clasificación, ya que no contempla un esquema de conocimientos, que se va subdividiendo lineal y jerárquicamente, sino una realidad básica que se descompone en facetas según se le apliquen distintas características.

Esto es, el sistema consiste en clasificar materias y conocimientos no sólo por la relación jerárquica de genero a especie, sino también por las relaciones existentes entre una cosa y sus partes, sus materias constitutivas, sus propiedades, los tratamientos a los que pueden estar sometidas, el espacio y el tiempo.

El sistema de Ranganathan hace que cada documento no se sitúe en una signatura preestablecida en una tabla creada a esos efectos, sino que se define analíticamente a través de combinaciones de signos que tienen en cuenta su personalidad y propiedades.

Así, la Colon Classification está compuesta por unas tablas de materias básicas, 36 en su sexta edición, y, sobre todo, por materias compuestas que resultan de aplicar a una materia principal unas características especiales que pueden reducirse en bibliotecas a cinco conceptos fundamentales: Personalidad, Materia, Energía, Espacio y Tiempo (PMEST), considerados como facetas significativas, existiendo también recursos o subdivisiones comunes que sustituyen en ocasiones a las facetas.

Ranganathan concebía el Mundo como un conjunto de entidades variables, considerables desde varios puntos de vista (facetas), los cinco conceptos fundamentales ya mencionados o términos normalizados, utilizados en su sistema para clasificar las materias.

Las notaciones clasificadoras son mixtas, con letras mayúsculas, números árabes y signos del alfabeto griego para las materias principales, cifras árabes para las facetas, mayúsculas para el tiempo y distintos signos para indicar formas de relación entre los elementos.

En 1935 Ranganathan formula las cinco leyes de la biblioteca ideal:

  1. Los libros son para ser leídos.
  2. Cada lector debe encontrar el libro que le conviene.
  3. Cada libro debe poder recuperarse.
  4. El tiempo del lector debe ser economizado.
  5. Una biblioteca es un organismo en evolución.

Ventajas de la Clasificación Colonada de Ranganathan:

  • Las divisiones en facetas constituyen medios originales para canalizar las materias y los conocimientos.
  • Se trata de un sistema que permite explicar conceptos con mayor precisión que los sistemas enumerativos, a partir de un número de elementos menor. Las facetas poseen la ventaja de una capacidad combinatoria alta con pocos elementos iniciales.
  • Se presta bien a la automatización: cada materia puede ser localizada a través de cada una de las facetas con las que halla sido descrita, incidiendo de esta forma en ciertos aspectos de la postcoordinación (los lenguajes documentales postcoordinados utilizan los términos de una descripción libremente, sin relación entre ellos, ya que ésta se establece posteriormente, en el momento de la recuperación).
  • Se adapta bien a la capacidad de integrar conceptos nuevos en áreas determinadas. Se pueden introducir modificaciones en una faceta dentro de un área determinada sin que afecte a las restantes.

Presenta sin embargo los siguientes inconvenientes:

  • Tiene una estructura con niveles jerárquicos menos definidos para cada materia concreta que las clasificaciones enumerativas.
  • Las notaciones son a menudo complicadas y difíciles de memorizar, al estar expresamente hechas para cada documento.
  • La responsabilidad de las descripciones recae siempre sobre la competencia del clasificador, mientras que en los sistemas enumerativos se presenta ya resuelta en las tablas.

Como sistema clasificatorio, el de Ranganathan resulta complejo en la práctica y prácticamente no se ha extendido fuera de la India, a lo que hay que añadir la ausencia de actualizaciones desde la muerte de Ranganathan en 1972, dejando pendiente su séptima edición, pero, sin embargo, la Colon Classification es de gran interés por su teoría y estructura, y en sus fundamentos se han inspirado sistemas modernos de clasificación por facetas y lenguajes de interconexión como el Broad System of Ordering (BSO).

Habida cuenta de que en el documento original no se proporciona ningún dato acerca del origen y características más reseñables de la CDU, exponemos a continuación algunas ideas a propósito de este lenguaje de clasificación, tomadas de diversas fuentes bibliográficas.

La Clasificación Decimal Universal (UDC)

Los precedentes de la Clasificación Decimal Universal (CDU) se hallan en la Clasificación Decimal de Dewey (CDD), adaptada y modificada por los belgas Paul Otlet y Henry La Fontaine. La primera edición data del año 1905, y en el contexto de una concepción científica de la bibliografía y de la documentación, su creación tenía como objetivo general servir en la normalización de la clasificación documental en el plano mundial, y específicamente ser utilizada como instrumento de trabajo en la tarea de normalizar el proyecto de Repertorio Bibliográfico Universal (RBU) en el que estaban empeñados Otlet y La Fontaine, finalmente abandonado dada la magnitud de la empresa. Este proyecto estaba encauzado a través del Instituto Internacional de Bibliografía (IIB, 1895), y suponía la elaboración de un repertorio bibliográfico universal y la cooperación bibliográfica internacional en todos los órdenes, como forma de dar respuesta a la necesidad de controlar y sistematizar el incesante crecimiento de la bibliografía de carácter científico.

En 1895, Otlet y La Fontaine convocan en Bruselas la 1ª Conferencia Internacional de Bibliografía, punto de arranque del IIB, con la intención de elaborar el RBU. Para ello necesitan de un instrumento de control, que será la adopción del sistema clasificatorio de la CDD, modificado y adaptado a medida que se va desarrollando el RBU.

Si bien, como ya se ha dicho, fracasaría el empeño de elaborar el RBU, debido a la fuerte “explosión documental” que ya comenzaba a hacerse patente en los albores del siglo XX, se derivaron del fallido proyecto dos positivas consecuencias:

En primer lugar, el IIB se constituiría en la base de la documentación moderna como disciplina de carácter científico. En 1931 se transformó en el Instituto Internacional de Documentación, dando paso en 1938 a la Federación Internacional de Documentación (FID) con sede en La Haya.

En segundo lugar, posibilitó el nacimiento de la CDU. A lo largo de los años 1905-1907, Otlet y La Fontaine dan a conocer el manual del RBU, que no es sino el manual del sistema de clasificación que están utilizando para realizar dicho repertorio. se basaba en la 5ª edición de la CDD, y suponía el anticipo de lo que será definitivamente, a partir de 1927, la CDU, sistematizada en el periodo 1927-1933 con la ayuda de Donker Duyvis, que se ocupará de desarrollar en las tablas aquellas partes relacionadas con las ciencias, dentro del esquema de clasificación. La CDU constituyó un evidente avance sobre el sistema de Dewey, del cual se diferencia en tres aspectos principales:

  • Mayor aparato sintético, es decir, mayor utilización de números auxiliares y mayor posibilidad de combinarlos.
  • Mayor extensión, las posibilidades de descripción son mayores, en consonancia con el intento de abordar el RBU, y en consecuencia,
  • Mayor ambición de uso.

La CDU presenta una serie de características comunes con la CDD:

  • Carácter universal:
    • Abarca todo el conocimiento humano, pudiendo usarse en todas las ramas del trabajo de la información.
    • Su notación numérica supera las barreras del lenguaje.
    • Su vocabulario básico permite una rápida puesta al día, y facilita por tanto la indización normalizada universal.
    • Sus diversas partes pueden usarse como códigos independientes.
  • Jerárquica: las relaciones entre los niveles de clase son jerárquicos.
  • Decimal: sus notaciones se construyen con las diez cifras del sistema decimal.
  • Sistema unitario: trata de lograr un equilibrio entre las distintas materias.

Sin embargo presenta características propias:

  • Multidimensional: permite dividir una materia de más de un modo a la vez.
  • Clasificación de punto de vista: es posible hallar el mismo concepto en distintos lugares de la estructura jerárquica del sistema.
  • Permite un aumento indefinido, al poder ser subdividido indefinidamente un número determinado, agregándole cifras, sin que el número de partida llegue a igualar al inmediatamente superior.
  • Clasificación sintética, puede aplicarse a materias complejas y muy específicas.
  • Continuidad, se ha ido modificando y ampliando, pero respetando y conservando la base original.

La CDU es una clasificación sistemática, de carácter enciclopédico, que contiene sucesiones de conceptos ordenados por relaciones esenciales, según principios de subordinación lógica; es un sistema mixto entre las clasificaciones enumerativas (por ejemplo, la CDD) y las facetadas (por ejemplo, la Colon Clasification o Clasificación Facetada de Ranganathan), enumera el conocimiento en diez grandes grupos o temas, combinándolos con subdivisiones auxiliares, comunes y especiales, para hacer posibles combinaciones de conceptos. Las clasificaciones mixtas parten de un carácter enumerativo básico, pero permiten usos sintéticos, similares a las facetas, para posibilitar mayor precisión en la descripción de los documentos. Así, la CDU añade un mayor aparato sintético al esquema básico de la CDD, tratando de adaptarse en sus orígenes a estados del conocimiento humano cada vez más complejos.

El esquema básico de la CDU se compone por tanto de tablas principales y de tablas auxiliares, siendo las segundas las que permiten combinar los distintos aspectos desde los que es posible contemplar los conocimientos principales.

Como tal sistema de clasificación, la CDU tiene una estructura compuesta por una introducción doctrinal, con la teoría del sistema, tablas principales, tablas auxiliares, con divisiones comunes o analíticas, y un índice alfabético que contribuye a unir los temas en una sola entrada.

La CDU se editó con el respaldo de la FID hasta el año 1992, a partir del cual se crea el UDC Consortium, formado por la propia FID y cinco países, a saber: Bélgica, España, Grán Bretaña, Holanda y Japón.

El objetivo de este consorcio es garantizar la continuidad editorial de la CDU, e introducir de común acuerdo las modificaciones pertinentes, en función de la evolución de los conocimientos y las disciplinas. El propósito del consorcio es crear un fichero base para futuras ediciones, y garantizar de esta forma las ampliaciones del sistema de clasificación.

La extensión determina varios tipos de ediciones: resumidas (2% del sistema de clasificación), abreviadas (10% del sistema), medias (30% del sistema), y completas. Solamente en centros muy especializados o de gran envergadura se utilizan ediciones completas. Existen ediciones especiales que incluyen notaciones y entradas relacionadas con los intereses y la actividad de centros especializados, que desarrollan apartados concretos de las categorías principales.

El sistema de notación de la CDU se construye mediante numeración arábiga con valor decimal. Los grupos de tres cifras se separan mediante un punto, y la notación presenta una estructura jerárquica, de forma que cuanta mayor sea su longitud, más concreto y específico es el concepto que expresa. Así mismo, refleja el grado de jerarquización en general para los números pertenecientes a la misma clase. A cada número de la CDU le corresponde un concepto o grupo de conceptos, realizándose mediante una serie de signos la combinación de varios números, de forma que puedan ser reflejados los documentos complejos y aquellos que contienen varios conceptos.

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